Las fisuras internas en el concreto —invisibles desde la superficie— son uno de los problemas más difíciles de detectar sin recurrir a la demolición. El ensayo de ultrasonido (UPV — Ultrasonic Pulse Velocity) resuelve este desafío de forma eficiente y económica.
Principio de funcionamiento
Un transductor emisor genera un pulso ultrasónico que viaja a través del concreto. Un transductor receptor capta el pulso al otro lado del elemento. El tiempo de tránsito (en microsegundos) dividido por la longitud del camino da la velocidad del pulso (m/s).
Interpretación de resultados
| Velocidad (m/s) | Calidad del concreto |
|---|---|
| > 4500 | Excelente |
| 3500 – 4500 | Buena |
| 3000 – 3500 | Dudosa |
| < 3000 | Mala / con vacíos |
Las fisuras internas actúan como barreras para las ondas ultrasónicas, reduciendo la velocidad o desviando el trayecto. La comparación entre puntos del mismo elemento permite identificar zonas sospechosas.
Combinación con otros ensayos
El UPV es más potente cuando se combina con esclerometría (método SONREB para correlación doble con f’c) o con extracción de núcleos en las zonas identificadas como críticas.